En su primera participación, Kosovo sueña con un oro en judo

El 5 de agosto en Rio de Janeiro, serán ocho los deportistas que entrarán por primera vez en un estadio olímpico de unos Juegos para representar a Kosovo, liderados por la judoca Majlinda Kelmendi, favorita para el oro en menos de 52 kilos.

"Esta vez", la deportista quiere "ganar una medalla", tras fracasar en 2012 en Londres, donde representó a Albania.

La presión será inmensa. El presidente Hashim Thaçi confeccionó una imagen especial en su cuenta de Twitter: la deportista aparece entre la monumental estatua carioca del Cristo Redentor y la bandera kosovar pegada a los anillos olímpicos.

"Tendremos el oro o no lo tendremos, pero seguiremos siendo héroes", tuiteó el antiguo guerrillero, resumiendo la inmensa expectativa de la población.

Tras ganar el título mundial en la metrópolis brasileña en 2013, Kelmendi llevará la bandera azul, con el mapa del país y seis estrellas que representan las etnias, elegida en 2008.

En Londres, participó con Albania. Kosovo no pertenecía entonces a la familia olímpica, que integra por primera vez en Rio, igual que Sudán del Sur.

"Al final, todos somos albaneses", dijo a la prensa de su país la judoca, de 25 años, que resume el sentimiento de muchos de los 1,8 millones de habitantes de su país.

- Reconocimiento internacional -

Poblado en un 90% por albaneses, Kosovo declaró su independencia en 2008, decisión tomada menos de diez años después de la guerra contra las fuerzas de Belgrado. El país es ahora reconocido por un centenar de naciones, suscitando el enfado de Belgrado que lucha contra cada entrada de Kosovo en una instancia internacional. A menudo en vano, como fue recientemente el caso con la UEFA o la FIFA.

Kelmendi eligió Kosovo para "mostrar al mundo que tiene buenos deportistas". "Kosovo es importante para mí", dijo la judoca, nacida en Peja (Pec en serbio), considerada por los serbios como uno de sus lugares históricos, que no cesó de cambiar de manos desde los tiempos del Imperio Otomano.

Kosovo, "no es solo un pequeño país, con una historia guerrera. Quiero mostrar el otro lado, el lado bueno, donde los jóvenes hacen deporte, pueden lograr éxitos, ser creativos", dijo la campeona.

Doble campeona del mundo, pero lesionada en 2015 y baja en el Mundial de Astana, Kelmendi se recuperó en 2016, con un tercer título de campeona de Europa. A excepción del francés Teddy Riner en más de 100 kilos, nadie domina de este modo una categoría.

- 'Kosovo está lleno de esperanza' -

"Hay todavía unos 80 países que no han ganado todavía una medalla en más de un siglo de Juegos Olímpicos, mientras que Kosovo está llena de esperanza, Kelmendi es favorita", dijo el presidente del comité olímpico kosovar, Besim Hasani.

La admisión de Kosovo por el COI es "la punta del iceberg de la internacionalización de los deportistas kosovares", añade.

Varias federaciones admitieron al pequeño país de 1,8 millones de habitantes: tenis, judo, tiro con arco, boxeo, vela, fútbol.

Pero los Juegos Olímpicos son la cumbre. "Nunca perdí la esperanza de ver este día", dijo el ciclista de 500 metros, Musa Hajdari, de Mitrovica, villa emblemática del conflicto, que sigue separada entre una parte serbia y una parte kosovar.

"Participar en los Juegos Olímpicos es evidentemente el sueño más grande para un deportista y nosotros en Kosovo podemos finalmente acariciarlo y vivirlo", afirmó el tirador Urata Rama, de 30 años.

Antes de la independencia, los kosovares habían sido durante mucho tiempo excluidos por los serbios, en un contexto de fuertes tensiones políticas. De este modo, había privado de los Juegos de Barcelona en 1992 al entrenador de Kelmendi, Driton Kuka, que llevará a Rio a otra judoca, Nora Gjakova.

Para Hasani, Kosovo logrará "una victoria inmensa desde la inauguración de los Juegos" cuando su campeona lidere a su pequeño grupo "ante los ojos de 3.000 millones de telespectadores en todo el mundo". "Es un momento que merece ser vivido".